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Sernac alerta sobre los trucos que usan las tiendas en sus ofertas online

La cifra no es precisamente para enorgullecerse: de acuerdo a un estudio del Sernac presentado este martes, de una muestra de 107 empresas que participaron en el Cyberday de noviembre del año pasado, el 64% aplicaba "dark patterns" (patrones oscuros) en sus estrategias de venta en la red. Los patrones oscuros, tipificados con nombres por la literatura sobre el tema, son acciones para hacer que las personas compren o hagan cosas que no quieren, como, por ejemplo, acciones forzadas: tener que registrarse y entregar sus datos al comprar; señales de urgencia y escasez: mensajes que indican que el producto se agotará pronto; o que se entra fácilmente a algo, pero cuesta mucho salir, como una suscripción premium; o continuidad forzada: tras el periodo gratis, la suscripción continúa, entre otros.

El análisis detectó que el patrón oscuro más recurrente fue el de "acciones forzadas" (30 tiendas), seguido de las "señales de urgencia y escasez" (23 tiendas) y "testimonios dudosos" (18 tiendas). Entre las empresas que presentaron mayor variedad están Travel Security, Froens, Despegar.com, DirecTV, La Polar y Mundo Aromas, con cuatro tipos de patrones.

"Este es el primer estudio de este tipo donde queremos desnudar ciertas prácticas que aumentan la asimetría con el consumidor, porque las empresas usan su conocimiento para confundir o manejar los sesgos propios de los seres humanos", dijo durante la presentación Lucas del Villar, director del Sernac.

Vladimir Garay, director de incidencia y comunicaciones de la ONG Derechos Digitales, experto en la materia, quien estuvo en la presentación del estudio, analiza sus alcances.

-¿Qué implica el uso de estos patrones para la privacidad?
-El patrón más común son las acciones forzadas, la obligación de crear una cuenta para completar el proceso de compra. Además de vulnerar la ley del consumidor, atenta contra el derecho a la privacidad y la protección de datos personales. Básicamente porque coloca a las personas bajo el riesgo potencial de que su información se filtre y pueda ser usada para otros fines perjudiciales. La mejor práctica de las empresas al respecto es no requerir datos que no sean estrictamente necesarios. En tal sentido hay que entender que la protección de los datos personales y la privacidad en tanto derechos no puede basarse en el esfuerzo individual del consumidor, sino también en el de las empresas y el Estado.

-¿Qué desmedro provoca este tipo de prácticas al consumidor?
-Por un lado, se atenta contra el derecho de las personas de acceder a información veraz y confiable, las induce a errores y a tomar decisiones contra su propio beneficio. Y, cómo dije, el riesgo de filtración.

-¿Cómo se aplican los patrones?
-De diversas maneras, que incluyen estrategias de diseño, de visualización, mediante explicaciones confusas, etcétera.

-¿No hay mucho de interpretación al postular esa inducción?
-No, hay una línea clara entre lo que es interpretación y la capacidad autónoma de la persona de comprender lo que se explica. Hay un esfuerzo manifiesto para engañar o inducir a error.

-¿También es acción forzada cuando en las cajas automáticas de los supermercados se da el carnet?

-Exactamente. Es el equivalente a registrarse en el mundo digital para completar el proceso de compra. Si no se permite la venta por no dar el RUT, estaríamos ante una infracción al artículo 13 de la Ley del Consumidor que prohíbe la negación de servicio o venta por una razón injustificada.

-¿La legislación no protege al consumidor?
-Se requiere un análisis más minucioso como para afirmarlo, pero como sea, sí debe haber una mayor protección de los datos personales y para eso está la ley que lleva mucho tiempo en el Congreso.

-¿Ese 64% de uso de patrones es alto a nivel mundial?
-No tengo el dato, pero sí puedo decir que esto no es invención chilena, son conductas sobre las cuales la OCDE tomó nota y dio recomendaciones. De hecho, el estudio se basó en los patrones oscuros que analizó la OCDE.

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