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Alejandro Zamorano Jones

"Me enteré por la prensa", dice Alejandro Zamorano Jones. La solitaria muerte a los 70 años de Cupertino Andaur en la celda 26 de la torre 1 del penal Colina 1, movió los recuerdos de este ingeniero civil.

"Me causó sentimientos difíciles de explicar. Por un lado hay bastante alivio, por el cierre de un ciclo, pero abre dolores que permanecen siempre, aunque uno siga adelante con su vida", afirma.

En esta conversación evita mencionar a Andaur, el delincuente que el 31 de diciembre de 1992 asesinó a su hermano Víctor, que por entonces tenía 9 años, mientras robaba la casa de la familia en Lo Curro.

Tras enterarse de su muerte, ocurrida este jueves, conversó con su clan. "Tuvimos una remembranza compleja, de dolor, pero con la tranquilidad de que pasó todos sus días en la cárcel, como correspondía", dice Zamorano, vicerrector de una universidad en Santiago.

En estos 28 años la familia se ha recuperado lentamente. Los padres (Claudio y Karen) vivieron por años en Estados Unidos antes de volver a Chile. Los 3 hermanos que sobrevivieron formaron sus hogares y tienen sus propios hijos. "Somos una familia bastante unida, nos vemos con bastante frecuencia. Mis padres son súper regaloneadores, cariñosos", añade el ingeniero.

-¿Cómo pasan el año nuevo? Es la fecha de la muerte de su hermano.
-Las fiestas las pasamos juntos. Soy separado así que casi siempre las paso con mis padres. Voy con mis hijos (21, 18 y 14 años) cuando me toca estar con ellos. Pero no nos juntamos como familia ampliada especialmente a raíz de aniversario de la pérdida de mi hermano menor porque son muchos nietos y no vivieron la historia. Hacemos algunas pequeñas cosas, pequeños recordatorios y apoyos entre nosotros, pero no hay un evento específico para recordar. Hacemos algo bastante tranquilo. Sigue siendo Año Nuevo, un símbolo de buscar esperanza para las cosas que vienen.

Alejandro mantiene "un candente recuerdo de mi hermano y de lo que pasamos esos días" tras el crimen. Cada día pasa frente a la foto de Víctor, instalada en su sala de estar. No olvida que la situación "fue particularmente difícil para mí", pues pasó 7 días injustamente detenido en medio de la investigación. "Hay veces en que me pregunto cómo es posible que haya pasado por eso vivo. Pero también puedo decir que hoy soy afortunado: tengo una hermosa familia, hermosos hijos y un trabajo interesante que me entretiene". Ha buscado canalizar lo positivo de esos recuerdos porque "si tomo a mal esa experiencia tan traumática, será un problema para mí".

-¿Cómo fueron los primeros años después de la muerte de su hermano?
-Trataba de no hablar mucho sobre el tema y sigo sin hablar mucho porque es difícil de procesar y explicar. Más que soluciones terapéuticas, trataba de seguir con mi vida. Estaba muy preocupado de que esto me evitara seguir, me paralizara. He podido ir mejorando gracias a ciertas personas, ciertas terapias, ciertas ayudas. Con los años uno se ve menos afectado en la medida que enfrenta otras vivencias.

-¿Les costaba compartir sus dolores como familia?
-Algunas personas necesitan hablar menos del tema, otros necesitan hablar más, como mi mamá. Gracias a eso creó, con otras personas, la fundación Renacer (hÜps://bit.ly/31T9zz5), que trabaja con padres y madres que han perdido a sus hijos. Es una obra maravillosa que ha crecido en silencio y se ha extendido en varias ciudades. Creo que para mi madre ha sido más llevadero conversar sobre esto.

Alejandro Zamorano agrega que si bien ha intentado explicarles a sus hijos sobre su experiencia, prefiere no cargarlos con una vivencia traumática sucedida mucho antes de que nacieran. "Para ellos es extraño, pero hay una conexión y miedos que uno transmite. Yo fui un papá más aprensivo que el promedio cuando ellos tenía 8, 9 y 10 años.

-La edad que tenía su hermano al morir.
-Exactamente. Mis hermanos también han pasado por un proceso mental complicado, especialmente cuando sus niños tenían esas edades, pero los hijos lo toman con mucho respeto. Uno no puede transmitirles miedo, pero sí podemos decirles que su tío (Víctor) salvó a la familia completa porque se enfrentó solo a los delincuentes. A pesar de que se ensañaron con él, especialmente este personaje que murió ayer (el jueves), trató de defender a su familia con su vida. Tuvieron que matarlo y luego de esos los delincuentes se escaparon y no nos hicieron daño a todos los demás.

-¿Cree que ha superado el trauma?
-No puedo decir que está 100% superado. Cualquiera diría que tengo más trancas que nadie, pero espero que no sea más que otra persona que también tiene trancas en su vida.

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