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Mañalich y aumento de asintomáticos: "Es una señal de esperanza"

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Mañalich y aumento de asintomáticos
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, aseguró este jueves que "de cada 100 personas que hacen una infección por coronavirus, 75 de ellas no sabe, no tuvo síntomas, no tiene ninguna noticia de que alguna vez cursó esta enfermedad" Mañalich conoció este dato poco antes de entregar el informe diario de la epidemia en nuestro país, en una telereunión que sostuvo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Cómo se calculó la estimación? El ministro explicó que se está testeando masivamente a la población de Wuhan, epicentro de la pandemia, para determinar cuántas personas adquirieron el virus y jamás se enteraron: "Han descubierto que por cada caso que tenían diagnosticado, es decir los 60 mil casos confirmados, hay otros tres que tienen anticuerpos y no fueron diagnosticados. Nunca tuvieron síntomas".

-¿Cuánto aumentó el universo de contagiados en Wuhan, ministro?
-Cuatro veces.

-¿240 mil contagiados en total?
-Exacto. Pero ellos dijeron que a estas personas, que no han testeado, no pueden catalogarlas como enfermas por coronavirus, porque nunca se enfermaron. Y por lo tanto, no lo agregan a su estadística.

-¿Hace cuánto se hizo ese análisis?
-Se está haciendo ahora. Estos son los resultados de los primeros informes. La otra experiencia es la del barco Diamond Princess, que estuvo anclado varias semanas en Yokohama, Japón. El número que está apareciendo en la población de este barco, que eran cerca de 2 mil personas, entre tripulantes y pasajeros, es más o menos igual: por cada persona que se enfermó, hay otros tres que quedaron inmunizados.

-¿Cómo toma estos resultados?
-Primero, lo veo con sorpresa. Al principio se dijo que los casos asintomáticos prácticamente no existían. Ahora resulta que parece que son la mayoría. Segundo, es una señal de esperanza, porque significa que puede haber una población mucho mayor a la que se supone, que va a estar bien defendida. Entonces, el temor a un segundo o tercer brote violento de esta enfermedad, empieza a minimizarse. Y tercero, la posibilidad de morir cuando uno se enferma parece mucho menor de la que se había señalado al principio.

-¿Por qué?
-Esto se parece más a la influenza estacional, la influenza de todos los años, que a lo que fue el SARS del año 2003, que tuvo una letalidad cercana al 10%.

-¿Hay alguna estimación de cuántos asintomáticos hay en nuestro país?
-No sabemos en realidad, hasta que hagamos estudios de anticuerpos, cuánta gente hizo la infección (adquirió anticuerpos) y no hizo síntomas. Me atrevo a estimar, por el volumen de exámenes que hacemos, que la cifra va a ser mucho menor a 75%. ¿Va a ser 50, 40, 30 por ciento? Eso es algo que vamos a poder resolver cuando hagamos los estudios inmunológicos.

-Ministro, pero con el aumento en el universo de contagiados, ¿no será momento de replantear la estrategia de control del virus?
-O sea, por una parte se hace más difícil contenerlo, porque hay un n (cantidad de asintomáticos) que no sabemos cuántos son. Pero eso tiene un lado positivo y es que hay un número aparentemente no despreciable de personas que, sin haber requerido una aspirina para tratarse, quedaron inmunizadas contra el virus. ¿Cuánto tiempo? Por lo menos un año. Si hay una segunda ola de este virus durante las próximas semanas, estás personas ya van a estar inmunes.

-¿Acaso no aumenta con esto la transmisibilidad del virus?
-No es lo que ha ocurrido en Chile, donde la transmisibilidad sigue disminuyendo. Nosotros partimos con un R (cantidad de personas a las que contagia un enfermo) de 2,9 y el R que calculó el doctor Mauricio Canals, hace tres días, es de 1,03.

-¿Pero ese dato no se calcula con los casos confirmados?
-Lo calcula con los datos confirmados y hospitalizados.

-Seguiría faltando todo el universo de personas que no saben que tienen el virus y nunca han ido al doctor.
-Claro, pero estas personas, desde el punto de vista epidemiológico, perdone que lo diga así, no son relevantes, porque no consultan, no han visto al médico. Lo importante es cuánta gente se contagia y hace síntomas.

-Si bien ellos no necesitan un médico, sí pueden ser el vector para transmitir el virus.
-Por supuesto.

-Entonces, ¿cómo cortamos esa cadena de transmisión, que ahora es más invisible?
-Probablemente fue igual de invisible desde un principio, el punto es que no lo sabíamos. Y en segundo lugar, te vuelvo a insistir, en la medida que más gente sea inmune al virus, los brotes siguientes, las olas siguientes del virus, van a ser más suaves.

-El porcentaje de personas que están con el virus y no lo saben, ¿le preocupa?
-No me preocupa, porque la contagiosidad de ellos no tiene por qué ser distinta de los casos que sí tuvieron síntomas, y sigue siendo idéntica de 1,03, que significa que estamos llegando al punto inferior a 1, donde la batalla contra esta primera ola del virus está ganada.

-Pero con este nuevo escenario nadie sabe quién puede estar contagiado
-Pero lo vamos a saber.

-¿Cómo?
-Por el examen de anticuerpos que vamos a empezar a hacer, que determina con certeza si la persona tuvo o no infección, a pesar de haber tenido o no síntomas.

-¿Y ese examen cuándo se empezará a hacer?
-Calculo que en dos semanas más.

-¿Qué estrategia utilizarán?
-Vamos a ser un estudio pragmático. Nuestra metódica será: qué gente puede volver a tener una vida relativamente normal, con la seguridad de que no se va a infectar. Este estudio estará concentrado en las escuelas, en las poblaciones carcelarias, en lugares con mucho hacinamiento, en los hogares de ancianos, y en los trabajadores de salud.

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