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Begoña Basauri relata encuentro con su mamá
El reencuentro entre madre e hija ocurrió este martes con separación autoimpuesta, sin besos, tampoco abrazos. Lo relató la actriz Begoña Basauri (37), protagonista del emocionante momento, a través de su perfil de Instagram (@basauri, 561 mil seguidores), que esta vez se convirtió en una especie de confesionario. "Pude ver a mi mamá de lejos, me dijo 'qué linda eres hija mía'. Y yo con risa le respondí'estás preciosa mamá'. Volví a mi casa con el corazón feliz", compartió.

Begoña, rostro de Mega y voz de radio Romántica, recuerda: "No la veía desde hace más de un mes, del 14 de marzo, justo antes de entrar en cuarentena. La extrañaba mucho".

-¿Cómo se vieron?
-El martes tuve que salir al supermercado. Antes le mandé un mensaje preguntándole "¿qué te falta del supermercado?". Le dije que me había conseguido despacho a domicilio y fui de sorpresa a su casa.

-¿Y qué pasó?
-Le dejé una bolsa en su entrada, toqué el timbre y me alejé. Esperé a que abriera para poder verla y nos dijimos lo que escribí por Instagram. Fue muy emocionante. También fue muy desesperante no poder tocarla.

María Paz Díaz, de 56 años, la mamá de esta historia, lleva una cuarentena estricta tras la aparición en el país del coronavirus. "A mí me preocupa mucho que se contagie. No quiero que salga para nada de la casa", cuenta Begoña.

Conexión familiar

"El foco ahora es intentar por todos los medios que las personas mayores no se contagien", subraya Gerardo Fasce, médico geriatra de Clínica Las Condes. Él propone aislamiento fuerte, aunque manteniendo la conexión digital o telefónica con los seres queridos. "Esto es para evitar la angustia, porque ese estrés también hace que se deprima el sistema inmunológico. Es necesario liberarse de sensaciones de angustia o soledad", agrega.

De acuerdo a Begoña Basauri, a pesar de que el contacto ha sido regular por medio de videollamadas y telefonazos, algo le falta. "No hay tecnología que pueda reemplazar el contacto físico. Eso cuesta mucho y a ratos da mucha pena", lamenta.

Solange Anuch, sicóloga clínica del departamento de Psiquiatría de Clínica Alemana, toma la palabra: "La pena surge más en este contexto bajo la amenaza de perder al otro. Eso genera angustia frente a la incertidumbre de no saber qué va a pasar".

-¿Qué recomienda, sicóloga?
-Enviar mensajes con cualquier medio. Lo importante es que el otro reciba el mensaje de apoyo y amor. Así se drena la angustia y llega la calma.

"Lo primero que haría tras la cuarentena es ir por el café que nos tomamos regularmente", imagina Begoña. "Después pedir lo de siempre y reírnos, luego abrazarnos y olernos", confiesa, soñando en voz alta.

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