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Momento decisivo
Cuando se abre una vacante en una empresa, los candidatos se someten a un largo proceso de evaluaciones que al final suele clasificar a los tres perfiles más afines al puesto. A ese grupo se le conoce como la terna final del proceso de selección: es la etapa más angustiosa para los aspirantes.

Danilo Rojic, socio director de la firma de outplacement People & Partners, cuenta que a esta etapa llegan profesionales que cumplieron con todos los aspectos que demanda la compañía: requisitos académicos formales, experiencia previa y edad. A eso se el suma haber aprobado las entrevistas personales iniciales, la evaluación sicológica, tener referencias adecuadas y -claro- haber manifestado interés y motivación para asumir el cargo.

Cómo resaltar frente a los otros dos candidatos

Condense su CV: Para ser el elegido en esta terna final es importante jugársela con la carta de presentación personal: el currículum. Carla Guillen, senior consultant de la empresa de selección y reclutamiento Michael Page, cuenta que muchas veces quienes lideran las entrevistas de selección no se toman más de 30 segundos en revisar un CV; por eso aconseja partir con un resumen bien acotado (no más de 6 líneas) de su formación académica, trayectoria profesional, el foco de sus trabajos previos y su dominio de idiomas.

Infórmese bien: Rojic dice que es de vital importancia investigar a la empresa para conocer sus lineamientos estratégicos, que por lo general siempre están en sus sitios web. "El postulante también debiera recabar información sobre el cargo y saber claramente quién lo entrevistará", añade. Lissette Escandor, jefa de Servicio y Selección de la empresa de RR.HH. Adecco Chile, explica que normalmente quien realiza la entrevista es el que toma la decisión final; por eso es clave demostrarle su motivación por pertenecer a la empresa: "Manifieste con mesurado entusiasmo que quiere ser parte del equipo, que conoce a la empresa, que apoya y comparte su negocio". Guillen recomienda ir preparado para responder preguntas relacionadas a las fortalezas y debilidades personales.

Comprométase: Rojic enfatiza que es clave dar a conocer de manera precisa todos los conocimientos que se tienen sobre el cargo. "Se valora muchísimo hablar sobre el aporte que uno podría realizar a futuro", señala. Escandor también sugiere exponer una visión a largo plazo, que manifieste sin dudas la intención de pertenecer por un buen tiempo en la compañía.

Prepare un discurso: Se debe estructurar muy bien lo que se quiere transmitir, sin desviarse de la conversación inicial. "Cuando uno habla en primera persona, sumado al hecho de saber que se está jugando el futuro laboral, se corre el riesgo de expandir la explicación y muchas veces invertir tiempo en doble explicar algo que no es necesario. Por otra parte, salir de la conversación y volver al punto inicial puede hablar de la estructura de personalidad del candidato y mostrarlo como alguien que tiende a dispersarse y no logra enfocar las energías en un sólo objetivo", advierte Escandor.

Conecte con el entrevistador: "Es recomendable mirar directamente a los ojos, pero no de manera incisiva, para provocar una conexión inmediata con quien va a ser probablemente su futuro jefe. La conexión también se logra reafirmar con algún comentario personal en la medida que avanza la entrevista", indica Escandor. Por ejemplo, le puede hacer un comentario sobre alguna foto que vea en su oficina cuando haya más confianza.

Cuide la postura: Otro punto que menciona Rojic es poner énfasis en la comunicación no verbal: "Es importante mantener una postura cómoda e ir cambiando cada cierto tiempo de posición, para comunicar con naturalidad y no quedarse estancado en una posición. También es recomendable utilizar las manos como herramienta de apoyo y para enfatizar lo que se quiere comunicar". Con respecto al tono de voz, lo ideal es que sea claro. "Es sugerible emplear diferentes tonos y así darle más textura al relato. Además, es indispensable mostrar interés y atención hacia quien realiza la entrevista, generando una disposición a la conversación y que el protagonismo no quede solo en el entrevistador".

Prevenga errores: Rojic subraya que se debe evitar llegar a la entrevista con una apariencia descuidada. "Tampoco se deben realizar comentarios negativos sobre un ex empleador, demostrar impuntualidad o cualquier otro indicativo que pueda ir en contra de la evaluación y dejar al postulante fuera de carrera", cierra.

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