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Sabrina Sosa cuenta cómo recuperó a su hijo tras sufrir asalto en un mall
La modelo argentina Sabrina Sosa dice que ya está más tranquila. Y parte así el relato de cómo la noche del viernes tres delincuentes le quitaron su auto Chevrolet Tracker en el MalI Plaza Norte, ubicado en Huechuraba: dentro iba Gaspar, su hijo de 3 años con el ex jugador de fútbol Claudio Valdivia.

"Yo terminé de trabajar y me fui a juntar con el papá de Gaspar, que había llevado a jugar al mall. Hicimos el relevo: Claudio se fue. Yo me quedé en el cine con Gaspar, después lo llevé a comer. Como es niño chico, se duerme en el auto, entonces esperé que fuera una hora buena para que durmiera. A las 9.45 íbamos saliendo del mall. Estaba estacionada muy cerca de la entrada principal. Generalmente hago eso por seguridad: así no tengo que caminar tanto con mi hijo. Puse el ticket en la máquina para ver cuánto tenía que pagar por el estacionamiento, ya que no andaba con efectivo. Fuimos caminando a buscar dinero al auto. Volví a la máquina para pagar el ticket y, cuando vuelvo al auto de nuevo, tres chicos pasan por el lado mío. Si hubiese visto a tres chicos grandes, hubiera desconfiado. Pero vi a dos niños, y otro que era mayor, y pensé ah, no es nada sospechoso. Es muy normal en un mall ".

¿Qué pasó luego?
 Vi que los tres pasaron de largo y siguieron caminando. Puse a mi hijo en la silla, me di la vuelta por delante del auto. Me siento, pongo la llave y le doy arranque. Y cuando voy a cerrar la puerta, me agarran la puerta estos tres mismos chicos. Se acercaron los tres, pero el que empezó a hacer fuerza fue el más grande, de tamaño mucho más grande que yo. Con él empecé a forcejear. Me decía que me bajara del auto, que sa liera, que se lo pasara. Yo hice toda la fuerza que pude, le decía que se fuera, que no se podia llevar el auto porque estaba mi hijo. Le decía ándate, no te puedes llevar el auto porque está mi bebé. Yo gritaba súper fuerte ayuda, está mi hijo adentro.

Sabrina recuerda que "en el estacionamiento estaba circulando mucha gente. Yo esperaba que ojalá alguien se acercara, y así él se iba a ir. Iba a desistir. Pero la gente miraba solamente. No sé si se paralizan o no se acercan por miedo a que les pase algo. Yo gritaba, le decía que se fuera, hasta que me bajó del auto. Lo único que podía hacer para que no se llevara a mi hijo era no dejar que él pudiera andar en el auto. Entonces lo que yo hacía era forzar la puerta para mantenerla abierta, porque si la cerraba se iba con mi hijo".

Ese fue el forcejeo con el joven mayor.
Sí, empecé a hacer fuerza, a forcejear con él, porque no me daba tiempo de sacar a mi hijo. Finalmente, cuando me dejó abajo del auto, fue cuando me lastimé la rodilla de tanta fuerza que hicimos. Supe altiro que me había cortado mis ligamentos. Fue todo tan violento que me di cuenta que no sólo me lastimé la rodilla, sino que del otro pie no tenía ni zapatilla ni calcetín.

"Yo resistí lo más que pude porque no sabía qué más hacer por mi hijo. Pero finalmente el asaltante ganó y se fue. Ahí yo atinéa correr detrás del auto, pero di tres pasos y no tenía estabilidad con mi rodilla, se me salía, entonces me caí al suelo. Ahí me vino la desesperación de qué hacer para que me devolviera a mi hijo, para que me lo trajera. No sabía qué hacer, ya había forcejeado, estaba herida. No podía ni correr", dice con voz llorosa.

Sosa continúa: "Ahí me quedé en el suelo, se acercó la gente, y llamé a Claudio. Le dije que se viniera ya, que se habían llevado a Gaspar. Mientras, el auto circuló dentro del estacionamiento, no sé por cuántos minutos. Pero de repente apareció a toda velocidad y frenó al lado mío. Yo me paré rápido, esta persona abrió la puerta y me gritaba isácalo, sácalo! Tomé rápido a mi hijo y le dije que se llevara el auto, que me daba lo mismo".

Por fin con Gaspar en brazos, la mujer de Claudio Valdivia dimensionó la gravedad de lo que había pasado. "Es difícil aceptar que se llevaron un rato a tu bebé. Quedé derrotada, sin saber qué hacer. Siento impotencia, rabia, pena. Me da pena que esto me haya pasado. Todavía no puedo dormir, me siento rara, lastimada. Me preocupa mi pierna. Y además estoy preocupada por mi hijo, observándolo para ver si está bien. Estamos viendo cómo vamos a pasar el trauma de este momento".

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