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Estos son los números que importan en una zapatilla auténtica

En un mundo en que priman las redes sociales y el estilo lo es todo, muchos quieren mostrar un lujoso estilo de vida, pero pocos están dispuestos o tienen el dinero para pagar por ello. Ese es el público que compra falsificaciones, las que a pesar de contar con exclusivos logotipos, distan mucho en calidad de los originales.

Así lo comprobó, una vez más, la Brigada Investigadora de Delitos de Propiedad Intelectual Metropolitana, que este martes incautó en un domicilio de la comuna de La Pintana y en un local del Persa Biobío 3.284 pares de zapatillas que simulaban la marca Nike, más 480 prendas deportivas, 2.000 etiquetas falsas y más de 700 cajas listas para armar.

"Se trata de un cargamento avaluado en unos $169.000.000, pero que el mercado habría superado ampliamente los $340.000.000, lo que significa un grave perjuicio económico para las empresas que trabajan la marca en Chile bajo licencia", explica el subprefecto Cristián Rodríguez, quien recuerda que debido a la baja calidad de sus materiales, los productos falsificados muchas veces no alcanzan los mínimos estándares de seguridad, por lo que representan un peligro para la salud.

"En el caso de las zapatillas no existen buenas copias, porque si los falsificadores quieren vender barato, no pueden gastar en materiales caros. Suelen reemplazar el cuero por materiales sintéticos y ocupar pinturas de mala calidad, una diferencia con los originales que salta a la vista", insiste el detective, quien llama a desconfiar de los productos exclusivos que se venden demasiado baratos, "sobre cuando no provienen de un oferente reconocido, como una página oficial o local establecido".


Códigos claves

Para evitar que los amantes de las zapatillas creadas por Michael Jordan, acaso la líneas de Nike más famosa, sean tomados por sorpresa por los falsificadores, Brian Aránguiz, dueño de la tienda Leaqued, especializada en ropa urbana, entrega algunos tips para detectar las copias.

"Lo primero es ir a la etiqueta que está en la lengua, porque ahí está toda la información que un comprador informado debe saber, partiendo por algo tan simple como la talla, que aparece arriba y a la izquierda, junto a sus conversiones para los diferentes mercados", dice Aránguiz. "Para todos los que no tienen claro cuánto calzan, además se incluye una medida en centímetros, que es muy útil, sobre todo cuando se compra en línea".

Frente a la talla, en el lado derecho de la etiqueta, se ordenan de arriba abajo cuatro códigos.

"El de arriba y que tiene sólo dos letras, es el de la fábrica en que se produjo ese par de zapatillas en particular, seguido por el más importante de todos, que es un código alfanumérico de nueve caracteres, que es como una especie de rut del modelo. Los primeros seis describen su diseño y los últimos tres informan de sus colores", detalla.

El tercer código hacia abajo solo es para los más conocedores y está compuesto por dos fechas, que marcan el día en el que comenzó la producción de ese modelo y el de término.

"Esto es muy importante para los coleccionistas, ya que no es raro que cada cierto tiempo los modelos vayan cambiando de acuerdo a las modas", comenta el especialista.

En cuanto al resto de información que incluye la etiqueta, salvo el código QR, nada más debería ser relevante para el comprador.

"Lo demás tiene que ver no con el modelo o color, sino con la partida de producción y otras cosas que muchas veces ocupa la policía para situar un determinado par de zapatillas en una escena del crimen", asegura Aránguiz.

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