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Funciona el truco egipcio de humedecer las sábanas para dormir sin tanto calor

Si con demasiado calor no puede conciliar el sueño hay una forma en la que usted gana la partida a las altas temperaturas nocturnas. Se trata de un método atribuido a la antigua civilización egipcia, que tuvo a Cleopatra, una de las mujeres más famosas de la historia. Como grandes inventores, desde maquillaje a cerraduras, esta cultura humedecía esterillas, alfombras y ropa de cama con el fin de bajar la temperatura del cuerpo, proporcionar un ambiente fresco y dormir bien.

Sensación de frío

"Lo que hicieron en el Egipto antiguo fue un manejo físico cuya característica es la sensación de frío", explica Verónica Collao, académica de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Central. Agrega que "las telas húmedas producen vasoconstricción de las venas. Al ponernos paños fríos, no empapados, la piel se vasocontrae y la uno se siente fresca. A diferencia, si me pongo un paño caliente, la piel se vasodilata y siento calor y eso es independiente de la temperatura que maneja nuestro centro regulador de la temperatura (hipotálamo)", precisa. "Cuando el hipotálamo censa que hay demasiado calor reacciona inflamando las venas y sudamos", detalla.

Insiste en que en el método egipcio, "esa sensación de frío, que me causan los paños húmedos, es un efecto a nivel cutáneo porque la temperatura central del organismo no se altera". Acota que las toallas húmedas u otras telas se usan de preferencia en lugares donde pasa mayor flujo sanguíneo: cuello, zonas del antebrazo, de la ingle, abdomen, detrás de la nuca.

"El manejo físico que hacían estas antiguas culturas de las sábanas húmedas, por ejemplo, da esa sensación de temperatura más agradable, dura poco, pero permite conciliar el sueño", argumenta Collao. De la técnica nocturna egipcia, Claudia Arriagada, enfermera y secretaria de Estudios de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Chile, añade: "La humedad que se conjuga con la temperatura ambiental, cuando hay calor, favorece la baja gradual de temperatura, que es el mismo principio que se ocupa en los ventiladores cuando se usan en el Metro". Aclara que el método egipcio favorece, pero "hay que usarlo con cautela". Resalta que "la idea con las sábanas húmedas es que vayan graduando la disminución del calor".

"Las duchas calientes..."

De la ducha con agua caliente antes de dormir, Verónica Collao dice que "me vasodilato". Ingenieros biomédicos de la Universidad de Texas en Austin (Texas, EE.UU.), liderados por Shabad Haghayegha, encontraron que tomar una ducha 90 minutos antes de acostarse mejora el sueño. "Los baños y duchas calientes estimulan el sistema termorregulador del cuerpo, causando un aumento en la circulación de la sangre desde el núcleo interno del cuerpo hacia los sitios periféricos de las manos y los pies, lo que resulta en una eliminación eficiente del calor corporal y una disminución de la temperatura corporal", explican los investigadores en un artículo publicado en Sleep Medicine Reviews.

Todo vale

"El mojarse es una de las intervenciones más frecuentes", agrega el urgenciólogo Renato Varela, académico e investigador de la Universidad Austral. Comenta que "toda forma de enfriamiento del cuerpo es válida", desde el método egipcio, meterse a una pileta, sacarse la ropa y la ducha (fría o caliente), pero lo más importante es hidratarse. El método egipcio "amortigua la deshidratación que se produce con la temperatura alta. Perdemos mucho líquido por la piel y no se nota", agrega Varela.

El urgenciólogo comparte la sugerencia de la física de la Universidad de Cambridge Lisa Jardine-Wright de humedecer la ropa. "Para que el agua se evapore, cambiando su estado de líquido a gas, se necesita una entrada de energía térmica. Esa energía vendrá del calor de su cuerpo lo que producirá un efecto refrescante en su piel, bajando la temperatura", acota la física. "Cuando paseaba en bicicleta por Francia, la temperatura llegó a los 400C así que empapé con agua mi camiseta antes de salir. Cualquier cosa que involucre a la evaporación hace que sintamos menos calor", arguye la científica.

Más allá del método de los egipcios, el urgenciólogo habla del heat stroke (golpe de calor), un trastorno ocasionado por el exceso de calor en el cuerpo como consecuencia de la exposición prolongada a altas temperaturas o del esfuerzo físico en altas temperaturas y que requiere tratamiento de urgencia. Para esta situación, precisa, no sirven intervenciones de paños fríos o el uso de ice pack gel refrigerante en las almohadas para refrescarse.

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