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Evelyn Matthei
La alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei, lleva varias semanas protagonizando las noticias políticas en el país. Ya sea por la posibilidad de integrar el gobierno en el último cambio de gabinete; por su rechazo al retiro del 10% de las AFP; por el anuncio de la apertura del centro comercial Costanera Center en Providencia, o por proponer, el domingo pasado en "El Mercurio", que "los ciudadanos, en forma directa, no a través de constituyentes, fijen una hoja de ruta".

Sin embargo, esta semana resaltó especialmente al criticar al candidato de la derecha que lidera las encuestas, Joaquín Lavín, por haberse definido como "socialdemócrata" en el programa de TV "Tolerancia Cero", de CNN. El martes, en el diario "La Segunda", Matthei golpeó la mesa y preguntó: "¿Qué tiene (Joaquín Lavín) en la cabeza?" y advirtió que "si quisiera votar por un candidato socialdemócrata, preferiría a Ricardo Lagos Weber por sobre Lavín porque Lagos Weber siempre ha sido un socialdemócrata y, por lo tanto, es una persona creíble. Lo que me preocupa es este zigzagueo político".

Aunque hasta ahora ella había descartado ser candidata presidencial, en esta entrevista anuncia su entrada a la carrera por llegar a La Moneda, sugiriendo que la derecha comience a armar un programa de gobierno para lo que Chile necesita en los próximos cinco años y compara el liderazgo en las encuestas de Lavín al que tuvo Michelle Bachelet en 2013: "La candidata logró juntar desde el partido Comunista hasta la Democracia Cristiana, pero no en torno a un proyecto. Los unió una persona"

-¿Que pasó entre la entrevista del domingo, en la que usted descartó una posible candidatura presidencial, y ahora que se declara disponible?
-Soy una convencida de que en política hay que jugar en equipo y, de repente, sentí que se estaba conversando un proyecto político sin haber conversado nada antes y sobre la base de la personalidad de un candidato. Considero que eso puede ser muy peligroso.

-¿Por qué?
-La última vez que vi los efectos de este tipo de candidatos sin proyecto político fue en el gobierno anterior. La candidata (Michelle Bachelet) logró juntar desde el partido Comunista hasta la Democracia Cristiana, pero no en torno a un proyecto. Los unió una persona y todos vimos el resultado.

-¿Eso pasa con Joaquín Lavín?
-Uno ve que la persona que está mejor posicionada para ser el candidato y posiblemente Presidente, toma definiciones sin consultarlas, sin socializarlas o reflejar el pensamiento de una coalición. Eso es peligroso.

-¿Por qué le molestó tanto que se definiera como socialdemócrata?
-La definición del domingo fue la última tras una seguidilla de situaciones parecidas.

-¿Cuál es esa seguidilla?
-Claramente dejó al Presidente en la cuerda floja con el proyecto de la clase media. La verdad, no quiero hacer una lista de los errores de Lavín. El tema es construir un proyecto colectivo con las cosas que creemos, las cosas que necesita Chile, en donde participen los partidos y se permita formar una coalición fuerte. Cuando cada uno dice y hace lo que quiere, la gobernanza se hace imposible.

-¿Qué diferencia hay entre un socialdemócrata y una persona de derecha?
-En la reforma de las pensiones que está en discusión en el Congreso está el tema de dónde colocar el aumento del 6% de las pensiones. El socialdemócrata diría que ese 6% debe ir a una cuenta común y nosotros creemos que debe ir a la cuenta individual. Otro ejemplo es la Teletón: un socialdemócrata consideraría que debería ser una institución fiscal la que entregue este servicio, mientras que una persona que cree en la economía social de mercado estaría de acuerdo en que sea una sociedad privada sin fines de lucro.

-¿Qué más?
-También tenemos posturas muy distintas en el tema de la inmigración. Nosotros pensamos que es necesario restringir la entrada de extranjeros en estos momentos de crisis. Hablar de socialdemocracia es hablar de ser de izquierda.

-¿Usted cree que a la gente le importa esta discusión ideológica?

-Hay gente a la que le importa. Por algo hay tantos militantes de la UDI que han renunciado al partido para irse al Partido Republicano de José Antonio Kast.

Será candidata presidencial

-Usted fue muy dura con Joaquín Lavín. Dijo: "¿Qué tiene en la cabeza?" ¿Por qué?
-Efectivamente me pregunto cuál es el modelo que tiene en la cabeza. Uno tiene que tener definiciones básicas y no puede llegar y saltárselas.

-¿De verdad le gusta Ricardo Lagos Weber?
-Me encanta Ricardo Lagos Weber, me llevo muy bien con él. Otra cosa es que vote por él. Lo que yo dije es que si votara por un socialdemócrata, prefería a Ricardo Lagos Weber. Me preocupa que Lavín no sepa lo que representa.

-¿Usted entonces decidió ir de candidata a la presidencia del país?
-Sí, voy de candidata a la Presidencia. A mí me encantaría volver a ser candidata acá en Providencia, pero lo que estoy proponiendo es empezar a conversar las ideas de fondo. Hay una serie de propuestas que quiero hacer públicas en materia de educación, salud, corrupción, seguridad, igualdad de oportunidades, entre otras. Creo que lo primero es construir un programa y después ver la persona que esté mejor posicionada. Estoy absolutamente disponible para ser candidata presidencial.

-¿Esto implica que usted no va a la reelección como alcaldesa de Providencia?
-Si finalmente tengo posibilidades de ser una buena candidata, obviamente que no iría a la reelección en Providencia. Me parecería inaceptable ir a una candidatura en Providencia para renunciar después.

-Eso parece que es lo que tiene presupuestado hacer Joaquín Lavín porque nunca ha descartado volver a presentarse al cargo de alcalde de Las Condes.
-Encuentro que eso es inaceptable. Lo que está claro es que todavía no sabemos quién va a ser el candidato.

-¿Usted es químicamente pura de derecha?
-Nadie es químicamente puro. Por ejemplo, fui la única UDI que votó a favor del divorcio, a favor de la píldora del día después, hice un proyecto de ley para que en ciertos casos la interrupción del embarazo no fuera considerado un aborto.

-¿Pero eso no es ser díscola?
-No, porque yo estas cosas las advertí, le dije al partido que en esas materias era liberal e iba a votar de acuerdo a mi conciencia. Fueron cosas que conversé antes con el partido y no salí a sorprender a nadie.

-¿Usted ha conversado con la presidenta de la UDI su candidatura presidencial?
-No.

-¿De qué sector sería candidata? ¿Dónde está su corazón?
-Obviamente que de Chile Vamos.

-Usted dijo que no creía en llaneros solitarios. ¿No se considera una llanera solitaria lanzando esta candidatura?
-No, porque cualquiera que vea como he actuado acá en Providencia y en mi pasado se va a dar cuenta que soy muy de trabajo en equipo, de consultar y escuchar. Yo no soy de salir a definirme en la prensa sin consultarle a nadie.

-¿Usted no confía en Lavín?
-No quiero personalizarlo, no es ese el punto. Lo importante es lograr construir algo que pueda funcionar y permita que la gente sepa hacia dónde vamos. Tiene que ser algo previamente conversado, concertado. Lo peor sería entrar en las descalificaciones personales.

-¿Usted estaría dispuesta a sentarse a conversar con Lavín todo esto?
-Obvio. Pero no me reuniría con Lavín para llegar a un acuerdo para bajarme, eso no es lo que estoy pensando. Creo que de verdad necesitamos una conversación interna en la derecha que sea pública. Esto no se trata solo de un café.

Bachelet-Matthei

-Usted ya fue candidata compitiendo con Michelle Bachelet. ¿No fue muy grata esa candidatura?
-No fue muy grata y lo sabía desde el momento que la acepté. Eso te demuestra que juego en equipo porque antes se lo ofrecieron a varios otros que deben haber dicho que no. Le dije a Jovino Novoa, cuando me ofreció ser candidata, "ésta es la porquería que me estás ofreciendo".

-¿Por qué le dijo eso?
-Porque le advertí que no iba a haber dinero, que iba a perder y luego iban a decir que era mala candidata, cuando todos los otros se han bajado porque saben que no pueden ganar. Lo acepté sabiendo lo duro y difícil que iba a ser. Si yo hubiera pensado en mi, habría seguido de ministra del Trabajo.

-Pese a eso, ahora podría de nuevo terminar siendo candidata.
-Lo que digo es que hay que seguir un orden. Lo primero es pensar cuál es el Chile que queremos. Tenemos que sentarnos a trabajar todos juntos a hacer una política de Estado.

-¿Todos juntos?
-No estoy hablando de un gobierno de consenso, no estoy pensando que un socialista o un PPD pueda ser ministro del gobierno. Me encantaría que pudiera ser, pero eso es solo posible en un sistema político parlamentario que puede formar coaliciones. No creo que en Chile un socialista se vaya a sentar en un gobierno de derecha.

-En esas definiciones importantes, ¿usted está por el apruebo o por el rechazo?
-No voy a contestar eso. Me parece bastante torpe empezar a definirse para que algunos digan luego quiénes son los traidores o vende patria. Es bastante estúpido poner el apruebo y el rechazo en blanco o negro. Me parece más importante que lleguemos a un acuerdo para definir cuáles son los cambios que debemos hacer.

-¿Cuál posición cree que va a ganar en el plebiscito de octubre?
-Es cosa de ver las encuestas.

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