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Cinco ideas para que "Verdades ocultas" continúe

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Cinco ideas para que Verdades ocultas continúe
Tal como sucedió con grandes producciones de Hollywood que no pudieron seguir grabándose por la contingencia, "Verdades ocultas" (Mega) no sigue al aire. Su último capítulo se emitirá este viernes y desde ahí queda en pausa. "Este no es un final, es un hasta pronto", comentó Patricio López, director ejecutivo de la teleserie, a "El Mercurio". Para evitar este vacío en los seguidores de la ficción, que en julio cumpliría tres años al aire, aquí van ideas de un científico, una doctora en literatura, una ex decana de medicina, un poeta y dos profesionales ligados a los guiones.

Avengers y esferas. "Usar tecnología y que cada actor se grabe en su casa con una pantalla verde y después puro trabajo de postproducción. Esa sería mi opción. Sería súper complicado, pero en Avengers pudieron grabar escenas en el espacio y en Star Wars aparecieron personajes que ya estaban muertos. Ahora, probablemente los costos no justifican la inversión, pero técnicamente es más factible hacerlo de esa manera. También sería muy divertido verlos (a los actores) con estas esferas de plástico porque no podrían acercarse y chocarían. Más que los trajes tipo Contagio , cada actor metido dentro de su propia esfera de plástico chocando, sin poder tocarse. Claro que cada esfera tendría que tener su reserva de aire porque si no después de un rato los actores se empezarían a morir porque se les llenaría de dióxido de carbono (la esfera). Sería bien complejo, la verdad". Gabriel León, doctor en biología celular y molecular y autor de libros como "La ciencia pop".

Retroceso de 200 años. "Se me ocurre para continuar esta teleserie interrumpida, seguir el modelo de la novela episódica, que surgió durante el siglo XVIII en Inglaterra, en que el crecimiento de la clase media impulsó también la aparición de periódicos, revistas y publicaciones literarias (...) La presentación en episodios de la novela fue un formato que se hizo crecientemente popular durante el siglo XIX. Esto permitía a los lectores más pobres comprar los episodios de manera separada, que eran más baratos, que comprar la novela completa, con lo que había amplia lectoría. Los tres mosqueteros de Alexandre Dumas, por ejemplo, fue publicada en serie en la revista Le Siêcleentre , entre marzo y julio de 1844". Francisca Folch, profesora de literatura de la PUC y doctora en literatura comparada de la Universidad de Texas.

Boxeo y virtualidad. "Si el público clama y reclama por entretenerse con Verdades ocultas , aporto con soluciones: manejo tiempo y distancia de los actores como en el boxeo. Imitar a Muhammad Ali en eso y en espacio abierto surrealista a Salvador Dalí. Entrar en la era virtual de pleno: abrazos sin brazos, WhatsApp eróticos, tribus de Zoom. Tomar elementos del teatro vacío, de la novela de Gabo El amor en los tiempos del cólera y La montaña mágica de Thomas Mann, cuya localidad es un hospital de tuberculosos en los Alpes suizos". Erick Pohlhammer, poeta.

A lo Moya Grau. "Me parece maravilloso seguir como radioteatro. Cuando yo era niña era espectacular, porque la gente se sentaba alrededor de la radio y uno tenía la capacidad imaginaria. Por la cabeza de uno pasaba todo como si lo estuviera viendo. Mucha gente estaría entretenida recordando esos tiempos y los jóvenes podrían ver que lo antiguo puede ser creativo", asegura Yasna Carrión, ex decana de la Facultad de Salud y Odontología de la Universidad Diego Portales. "Obviamente podría seguir como radioteatro. Arturo Moya Grau (autor de "La madrastra") empezó haciendo radionovela (...) La teleserie tiene más diálogo que una película, está más diseñada para ser escuchada que para ser vista, puedes no estar viendo pero enterada de todo sólo con escucharla", agrega Paulina Correa, productora, guionista y creadora del "Gran radioteatro", de radio Agricultura.

¿Y si pasa al dibujo? "Lo primero que pensé es que hay que hacerla un cómic. No hay problema de presupuesto en el cómic, si alguien se va a tirar del quinto piso, se puede hacer porque no se necesitan efectos especiales y esa teleserie roza el mundo del cómic: el malo volvió de la muerte. El cómic es igual a las teleseries, sólo que en lugar de poderes, se dan besos. La construcción de personajes es igual. Stan Lee decía yo escribo teleseries, sólo que tienen poderes ... es lo único que les falta, que las hermanas (Rocío y Agustina) juntas tengan poderes. Los diálogos son iguales. Batman se iba a casar el año pasado y no se pudo casar, lo dejaron en el altar. También es una teleserie. Cada página de cómic vale como 200.000 pesos, para un capítulo se necesitan 24 páginas ($4.800.000)", aporta Sebastián Castro, guionista del cómic "Guardianes del sur" y profesor de cómics.

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