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¿Pollito al velador? Existe y nunca hay que comerlo antes, siempre después

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Pollito al velador
Si hay una frase con la que todos se ríen es la de "pollito al velador". Para la mayoría de los chilenos es un acto amatorio exprés y para los puntarenenses, una especialidad gastronómica. ¿Qué opina usted?

Según el escritor Héctor Velis-Meza "da la impresión que el "pollito al velador" es una especialidad culinaria. Hay que entender que esto es un mito porque no existe esta especialidad, es un eufemismo de una relación sexual exprés, entre las 13 y 1 5 horas de lunes a viernes".

Detalla que trabajó muchos años en el centro de la capital y en calle Santa Lucía "había un lugar que entre las 13 y 15 horas estaba copado, la especialidad era bien solicitada", dice, riendo. Velis-Meza incluyó"pollito al velador" en su libro "Las frases más típicas de los chilenos". Comenta que "a quien se le podía ocurrir que una infidelidad fuera a esa hora. En el pasado era después del trabajo, pero lo más ingenioso era aprovechar la hora de la colación de media a una hora para la canita al aire".

Con papas fritas

El mismo Velis-Meza da un dato. "Lo más curioso de todo es que en Punta Arenas hay un restaurante, "La Perla del Estrecho", que inventó el "pollito al velador como especialidad".

"En realidad se llama 'Club Regionalista y Republicano La Perla del Estrecho' y como en el inconciente pícaro de los chilenos está el "pollito al velador", lo incluí en la carta-menú y mandé a construir los veladores", cuenta desde Punta Arenas el empresario gastronómico Mario Navarro. (https://bit.ly/20uoWjm).

Argumenta que "la antigua costumbre ligada íntimamente a la infidelidad, se hace viva en este pub-restaurante. La gracia es que el velador se lleva a la mesa y los comensales se ríen y se toman fotos. Consiste en una fuente empotrada en una base con perillas y cajones. Es un pollo sazonado, cocinado al horno y acompañado con papas fritas, económico para cuatro personas y altamente demandado ($16.950)", detalla.

¿Coco, el inventor?

Según el chef Jorge "Coco" Pacheco fue él, a fines de los años 70, quien se iluminó para crear el concepto que simboliza el acto amatorio clandestino, rápido y furioso de la hora de colación. "Un cliente me pidió asesoría gastronómica para su motel en La Reina. Quería implementar un servicio de alimentación para los fatigados. Le dije: la gallada viene a hacerla cortita porque tiene una hora de almuerzo. Cómprate pollos asados en el supermercado y dales un toque en el microondas y mándales el pollito al veladon El cliente va a quedar feliz con el tutito. Y así nació la talla", recuerda Pacheco. No hay otras fuentes que chequeen la feliz autoría.

Ojo con el famoso pollo

"Comer antes de la relación sexual carga el aparato digestivo porque llega sangre en exceso al intestino y, por ende, disminuye la cantidad de sangre que va a llegar a los genitales. O sea, se produce disfunción eréctil y menos lubricación en la mujer, además de somnolencia", explica el sexólogo Christian Thomas del Centro de Estudios de la Sexualidad Chile. "No es bueno porque el estómago va estar trabajando y pueden dar ganas de ir al baño", agrega Odette Freundlich, especialista en sexualidad del Centro Miintimidad.

"Durante el sexo, el alimento se puede incorporar como parte del jugueteo, pero algo liviano con diferentes texturas y sabores para estimular los sentidos", afirma Thomas. Después del acto amatorio, como celebración, "se puede compartir comida con delicadeza, pero no puedes pedir un asado para compartir después de haber tenido sexo", comenta el sexólogo.

Además de la voz de los especialistas en gastronomía y sexo, en la Municipalidad de La Florida se hizo una tradición el "Pollito al velador". "Se hace un concurso con adultos mayores y se premia al que mejor cocina un pollo. El galardón consiste en una luna de miel en un lugar bonito del país o una salida a cenar a un hotel", cuenta el alcalde Rodolfo Carter.

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