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Terapia con inyección de células madre alivia el dolor de la artrosis de rodilla
Según la Organización Mundial de la Salud, la artrosis de rodilla afectará a más de 579 millones de personas en el mundo el próximo año. Para tratar esta dolencia, el laboratorio biotecnológico chileno Cells for Cells desarrolló una novedosa terapia celular.

Diego Amenábar, traumatólogo especialista en rodilla de la Clínica Universidad de los Andes, explica que la artrosis es la consecuencia del desgaste del cartílago. Este tejido permite que se mueva un hueso contra otro, disminuyendo el roce y amortiguando la carga de una articulación. "El primer síntoma de la artrosis es la rigidez. Luego comienza a aparecer dolor, ya que el cartílago está tan gastado que se empieza a inflamar la membrana sinovial, que cubre la rodilla, lo que genera exceso de líquido e inflama la articulación. La etapa final aparece con la deformidad de la articulación", detalla.

El tratamiento

Cellistem consiste en una infiltración osteoarticular; en simple, se trata de una inyección que contiene 20 millones de células madres que buscan reducir el dolor en la rodilla y recuperar la funcionalidad de la articulación.

La investigación está a cargo del doctor Francisco Espinoza, director médico de Cells for Cells. "Esta es una terapia biológica que se basa en el uso de células madres del cordón umbilical de una mujer sana", explica.

Espinoza cuenta que las células madre tienen un efecto paracrino; es decir, reducen la inflamación en aquellos lugares donde se aplican. También ejercen mecanismos de condroprotección; vale decir, disminuyen la degradación del cartílago. Por ahora, recalca, la inyección no asegura la regeneración del tejido, pero sí su desinflamación. "A nivel biológico se liberan una serie de mecanismos de péptidos y citoquitas antiinflamatorias y se regula la respuesta inflamatoria del lugar".

-¿Por qué se usan células del cordón umbilical?
-Primero, porque se pueden obtener desde una donación y es un tejido que biológicamente si no se ocupa termina siendo un desecho. Segundo, es un tejido perinatal sano que contiene una fuente importante de células mesenquimales. Tercero, no requiere ningún procedimiento invasivo para donarlo. Y cuarto, porque estas células han mostrado tener un buen efecto en cuidar el cartílago.

-¿Las 20 millones de células salen de un solo cordón?
-No. Lo que se hace es aislar un número de células; luego se siembran y crecen mucho más. Esto se hace en el laboratorio: las células se guardan en pequeños inóculos, que luego se pueden expandir en cultivo celular. De un cordón umbilical se pueden obtener más de 500 terapias clínicas; es decir, 500 inyecciones.

Cuánto cuesta

Cells for Cells indica que ya se han inoculado 361 dosis en 31 5 pacientes tratados en distintos establecimientos de salud del país. Las dosis se administran cada seis meses y cuestan $416.000. El tratamiento se puede pagar con tarjeta de crédito; solo algunos seguros de salud puntuales reembolsan ese desembolso.

De acuerdo a un estudio clínico publicado en la revista científica "Stem Cells Translational Medicine", Cellistem reduce en 86% el nivel de dolor y mejora la funcionalidad de la rodilla en 89% durante el primer año.

Las terapias tradicionales para la artrosis, explica la empresa, son solo de carácter paliativo. Por ejemplo, el uso de antiiflamatorios y analgésicos para disminuir el dolor. Otra opción, añade, es la infiltración de corticoides, pero de acuerdo a su análisis se "ha comprobado que en el largo plazo produce degeneración del tejido".

Una tercera alternativa es el ácido hialurónico: según Cells for Cells, médicos en Estados Unidos han dejado de recetar esta terapia porque la reducción del dolor solo dura los primeros tres meses.

Dos inyecciones y santo remedio

Carmen Victoria Cornejo (65) padece de artrosis a la rodilla grado 4 desde hace seis años. En enero de este año, su reumatóloga particular le comentó del estudio de Cells for Cells y la animó a probar suerte. En la clínica de la U. de los Andes se sometió a una resonancia magnética y fue derivada al doctor José Matas. "En marzo me inyectó una dosis de células madre en la pierna derecha. Antes del tratamiento mi situación era horrible: no podía subir a los buses, no podía caminar, tenía las rodillas hinchadas y mucho dolor", recuerda. Tras 48 horas de reposo post inyección, Carmen asegura que comenzó a sentirse mejor. "Esa misma semana comenzó a deshincharse mi rodilla y pude caminar mejon El tratamiento no me costó nada, porque era un proyecto de investigación; como estaba en estudio, fue gratis para mí. Quedé perfecta de mis piernas", afirma, contenta.

La segunda inyección, ahora en la pierna izquierda, la recibió en octubre. Ahora espera su control médico en marzo de 2020 para que los investigadores analicen su avance con el tratamiento.

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