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No tiene por qué entrar a la Armada para ser marino
Hans Fredericksen creció en Valdivia, rodeado de ríos. Siempre tuvo interés por las embarcaciones; entró a estudiar Ingeniería Naval a la U. Austral para construir naves, pero ya dentro se dio cuenta de que había otras especialidades que le permitirían vivir navegando.

Después de titularse en la especialidad de Transporte Marítimo, dio una prueba en la Dirección General de Territorio Marítimo y Mercante (Directemar) para convertirse en piloto 3°. Tuvo que cumplir una práctica de seis meses y pasar por un simulador. Así comenzó su carrera.

"Primero trabajé en buques de carga que recorrían Chile, Argentina y Perú. Luego me trasladé a una empresa de ferries y desde el 2014 estoy en los cruceros", relata.

Hoy es piloto 2° de una nave que transporta a 210 turistas -la mayoría extranjeros- por los fiordos y canales de la zona de Tierra del Fuego. Para llegar a ese puesto tuvo que sumar 30 meses de embarco efectivo (que se logran en 5 o 6 años), dar una prueba escrita de navegación astronómica y realizar un examen práctico, que consistía en amarrar un buque de alrededor de 100 metros de eslora (largo).

"Me tocó hacer la prueba en Puerto Montt. Ahí tenías dificultades como las corrientes; te ponen barcos alrededor y un poco de viento, pero nada fuera de lo que uno está acostumbrado", asegura.

Su meta es llegar a piloto 1° y luego a capitán. "Ese es mi objetivo y esperemos que en unos años más se pueda dar", comenta. Pero la carrera no termina ahí. "Hay mucha gente que después de capitán opta para ser práctico: es la persona que recibe al buque en el puerto y lo amarra, o asesora al capitán para que lo amarre. También pueden trasladar las naves por los canales debido a la experiencia que tienen", precisa.

Trabajo a bordo

La U. Austral es el único plantel que imparte Ingeniería Naval en Chile; la carrera dura 5 años, se ingresa vía PSU y para el 2020 tiene 55 cupos, más ingresos especiales.

Durante la carrera se puede optar entre tres especialidades.

Una de ellas, Arquitectura Naval trabaja en tierra y se aboca a la construcción diseño y reparación de artefactos navales. Las otras dos especialidades laboran navegando. La primera, Máquinas Marinas, está enfocada en el corazón del buque; osea, en la mantención y operación de maquinarías. La otra, Transporte Marítimo, se centra en pilotar la embarcación y darle el rumbo.

"Los dos títulos de marina mercante los entrega Directemar. Lo que nosotros hacemos es entregarles a los estudiantes las competencias para que cuando terminen su plan de estudios cumplan un periodo de embarco como aspirante, donde prueban sus competencias; una vez que terminan, deben rendir un examen, que les otorga el título de oficial de marina mercante", explica Joel Pérez, director de la carrera.

En ese caso, el alumno queda con el título que le da la universidad -ingeniero naval- y además el de oficial de marina mercante que entrega la autoridad marítima. "La idea es que salgan con este doble grado", agrega Pérez.

Los ascensos para ingenieros y los pilotos son similares. "Los títulos finales son capitán de alta mar, en el caso de los pilotos, y jefe de máquina, para los oficiales de máquina", señala.

Dice que hay varias mujeres que deciden tomar este camino y que, cuando forman familia, pueden seguir trabajando en tierra. "La experiencia en la marina mercante y el título profesional las lleva a posicionarse en las industrias navieras, como encargadas de logística o transporte", explica.

¿Cuánto se gana en la marina mercante? El rango para alguien que comienza parte aproximadamente en $1.500.000 y luego va subiendo con los ascensos. En buques más chicos, que prestan apoyo a labores acuícolas, el salario es menor.

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