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El desierto se ha convertido en un botadero de ropa del mundo entero

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El desierto se ha convertido en un botadero de ropa del mundo entero

En imágenes capturadas por el fotógrafo Martín Bernetti, de Agence France Presse, las cuales han sido ampliamente viralizadas en redes sociales durante los últimos días, el desierto de Atacama, dentro de la zona de Alto Hospicio, luce irreconocible debido a una suerte de enorme armario al aire libre. Muchos se han preguntado cómo y por qué todo esto llegó hasta allí, y lo cierto es que, según la versión de las autoridades, esta no es una situación nueva, sino que una problemática que viene desde al menos cinco años, pero que el último tiempo se salió completamente de control.

Receptación de desechos. Patricio Ferreira, alcalde de Alto Hospicio, plantea que la comuna "se ha convertido en el botadero de ropa del mundo entero" y que "se trata de un negocio vinculado a la Zona Franca, bajo el rótulo de importación de ropa usada, para ser vendida en esta región y otros lugares". Cada año ingresan 59 mil toneladas por el puerto de Iquique, sin embargo, al menos el 66% de esos artículos y prendas, fabricados en China o Bangladesh, y compradas en Norteamérica o Europa, terminan abandonadas en este desolado paisaje, convirtiéndose en un destino inesperado para la ropa de segunda mano o que quedó en el pasado para las grandes cadenas de moda. Entonces, "el verdadero negocio aquí no es la compra de ropa usada, sino que la receptación de desechos", dice el alcalde.

Residuos textiles. Chile es el primer importador de ropa usada en América Latina. Desde hace cerca de 40 años existe un comercio sólido de "ropa americana" en tiendas a lo largo del país, que se abastecen de fardos comprados justamente en la Zona Franca del norte del país. "Según datos aportados por personas ligadas al rubro de la importación de ropa, al día se gestionan más de 8 toneladas de textil importado", indica Edgar Ortega, encargado de Medio Ambiente de la Municipalidad de Alto Hospicio. "Esta ropa pasa por un proceso de selección que se divide en 3 categorías para ser vendida en la región y otras. De acuerdo a su calidad puede ser de primera, segunda o tercera y el problema se genera cuando más de la mitad de esa ropa es considerada de tercera o sin valor, pues eso la hace no comercializable, y por ende, considerada un residuo textil", agrega el encargado medioambiental.

Fletes y microbasurales. Los residuos textiles no tienen una disposición fija en la región, debido a que afecta la estabilidad de las zanjas de vertederos autorizados, según lo indicado por la Seremi de Salud de Tarapacá. Producto de este impedimento, es que en los sectores periféricos de la ciudad de Alto Hospicio se han establecido estos basurales de la moda. ¿Pero quién los lleva hasta allá? Edgar Ortega, explica que gracias a investigaciones se han dado cuenta de que "hay personas que se ganan la vida dando servicios de fletes a usuarios de Zofri para que eliminen los saldos rechazados de ropa, sin solicitarles certificados de disposición final". Actualmente, inspectores municipales se encuentran fiscalizando a diario haciendo valer la ordenanza que regula el transporte de residuos a fin de perseguir y multar a los responsables. En paralelo, se está generando una denuncia formal ante la Brigada de Delitos Ambientales de la PDI.

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