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Caparazón del piure acelera el crecimiento de las células musculares
Franck Quero busca materiales en todos lados. La última joyita del científico francés es el incomible y residual caparazón de los piures, con el que desarrolló un material capaz de regenerar tejidos musculares en el laboratorio.

"El piure es el único animal que tienen celulosa en su estructura y eso lo hace especial", enseña el investigador del Núcleo Milenio de Materiales para la Ciencia Aplicada de Superficies.

Quero explica que la celulosa, al ser un polímero natural, es decir, que no fue creado por personas, tiene más posibilidades de ser aceptado por el organismo humano. Pese a que las plantas son la fuente principal de celulosa, cuenta el doctor en Ciencias de los Materiales, les falta algo esencial: proteínas suficientes como para que las células logren adherirse a ese biomaterial.

"El caparazón del piure está hecho de fibras de celulosa, que están dentro de otro material que es una proteína. A las células les cuesta adherirse a a superficie de la celulosa de las plantas. Por eso, la estrategia ha sido combinar la celulosa con proteínas adicionales, pero para eso hay que hacer muchas reacciones químicas y utilizar productos tóxicos. El piure tiene eso de forma natural" detalla.

El caparazón

Luego de recolectar caparazones de piures, Quero se encarga de molerlos hasta que logran apariencia de un polvillo blanquecino. Con ese polvillo, cuenta, crea un membrana muy delgada a la que le adhiere mil células de neoblastos (células madre) de músculos por centímetro cuadrado de membrana.

Ese experimento, explica el investigador, lo hizo en membranas de celulosa con y sin proteína. Eso con el fin de comparar los resultados. "El tiempo en que se duplicaron las células musculares fue menor en la membrana con proteína, proveniente del caparazón del piure", destaca.

En la membrana sin proteína, describe, las células musculares demoraron 26,3 dias en duplicarse. En cambio, en las membranas de piure (con proteína) demoraron 22 días e incluso, en las que tenían más de un 3% de proteína en su composición, redujeron ese tiempo a 18,6 días.

La investigación realizada por el equipo de Quero fue publicada en la revista internacional "ACS Biomaterials Science and Engineering".

Metamaterial

Bruno Grossi, doctor en Ecología y Biología Evolutiva, explica que Quero fabricó un metamaterial mecánico con el caparazón del piure. "Los metamateriales mecánicos son aquellos que al deformarlos se comportan anti-intuitivamente, lo contrario a lo que uno puede esperar. Piensa en un sándwich de palta, lo lógico es que al apretarlo, la palta se vaya hacia fuera. Si la palta fuera un metamaterial mecánico, se iría hacia dentro", dice.

Agrega que la deformación de los metamateriales no tiene relación con el material en si mismo, sino que con la forma en que se disponga. "Eso es muy bueno, puede usarse para regenerar huesos, por ejemplo, o como parche para curar heridas", finaliza el investigador de FabLab de la Universidad de Chile.

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