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Hija de Cheíto Ramírez relata su experiencia con pacientes con Covid-19

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Hija de Cheíto Ramírez
La barra personal de Miguel Ramírez, ex campeón de la Copa Libertadores con Colo Colo en 1991 y ahora técnico de Wanderers de Valparaíso, la encabeza su hija Macarena. La enfermera de la Clínica Las Condes no tiene contacto estrecho con su papá desde que el fútbol profesional dejó de jugarse, cuando el ex defensor dirigió al elenco caturro el 10 de marzo en la caída 2-1 ante Palestino en Valparaíso, y ella comenzó a cuidar a los primeros pacientes con Covid que llegaron al centro asistencial donde trabaja.

"Antes de la pandemia veía a mi papá todos los fin de semana. Soy de ir siempre al estadio, viajaba a verlo donde su equipo jugaba cerca de Santiago y trato de alentarlo, pero ahora es imposible ir a verlo a Valparaíso. La última vez que nos vimos fue antes de que parara el campeonato. Apenas se dieron los primeros casos de coronavirus en la clínica, me llevaron de inmediato a la unidad donde estaban los pacientes y me tuve que aislar de inmediato", dice la hija del estratega.

Macarena Ramírez cuenta que asumió el desafío profesional, conversó con sus cercanos y especialmente con Miguel, quien vive afuera de Santiago. "Desde esa fecha solo hablamos por Zoom y soy agradecida de que hasta el momento toda mi familia está bien, considerando que vivo con el dolor y la frustración de los pacientes y sus familiares día a día. Es muy fuerte. Me he ido moviendo a través de distintas unidades dentro de la clínica y ahora estoy en la unidad médico quirúrgico donde están hospitalizando a pacientes con Covid. Soy enfermera tratante en mi turno, que es de 12 horas un día, otras 12 horas en la noche del otro día, luego dos días libres y así", sostiene.

El ex seleccionado chileno celebró el 11 de junio su cumpleaños 50 y debió hacerlo lejos de sus hijos, que residen en Lo Barnechea, mientras que Macarena ha debido mantener un protocolo estricto de sanidad para mantenerse cumpliendo sus funciones en la clínica. Cuenta que si bien comparte la casa con sus hermanos, tienen todo bien planificado para evitar riesgos y poder ejercer su profesión sin inconvenientes.

"Mi padre estuvo de cumpleaños hace poco y le compramos todos los implementos para un futuro asado cuando podamos reencontrarnos. Todo a la distancia. Es mi forma de cuidarlo. Mientras yo siga atendiendo pacientes Covid, no me puedo acercar porque soy un peligro para los demás. No he podido abrazar a nadie por mi trabajo de enfermera y porque soy un riesgo para todos, prácticamente. Opté por aislarme. En la familia está conversado y hago todo mi protocolo, como el cambio de ropa antes de salir de la clínica y después llegar a mi casa a desinfectarme por completo. Luego una ducha, me cambio otra vez de ropa y esa ropa se lava de inmediato. También tengo un lugar especial donde dejo mi mochila, mis cosas y nadie puede tocarlas", afirma.

Macarena sostiene que su padre Miguel se preocupa de su exposición y que ha sido un desafío profesional tremendo, pero el actual técnico wanderino la motiva y está chocho con verla ayudando en tiempos difíciles. "Estoy administrando medicamentos, viendo la oxigenación de los pacientes o si alguno se está complicando para actuar rápido. El Covid es una enfermedad muy rápida. Antes entre colegas nos celebrábamos los cumpleaños y esas cosas, pero ahora está todo muy protegido, con distancia social entre nosotros y siempre alertas con nuestras mascarillas, antiparras y muy bien protegidos. Lo más fuerte ha sido ver a los pacientes fallecer solos. Es de lo más duro que me ha tocado".

"Llevo ejerciendo esta profesión hace tres años y está siendo un gran desafío, pero estudié para esto. Es el momento de actuar y mostrar todo el cariño que uno le tiene a este trabajo. Mi papá está feliz porque me ve tranquila, motivada y contenta. Se preocupa, pero me apoya para que yo siga dando lo mejor. Está orgulloso y se le nota. Es linda nuestra labor y que la gente la esté reconociendo. Antes no se le tomaba el peso a este sacrificio. Es agotador, pero es una tremenda vocación", sostiene.
Hija de Cheíto Ramírez relata su experiencia con pacientes con Covid-19

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