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La letalidad del virus en Chile es muy baja: médicos explican por qué

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La letalidad del virus en Chile es muy baja
La letalidad por coronavirus en nuestro país es una de las más bajas del mundo, según la Universidad Johns Hopkins, que recopila a diario la información oficial de los gobiernos que luchan contra la pandemia.

Esta tasa mide la proporción de fallecidos por el total de enfermos. La letalidad actual de nuestro país es de 1,2%. En Bélgica es de 15,7%; en el Reino Unido de 1 5,2%, en Francia de 14, 7% y en Italia de 13,7%.

La tabla que ilustra esta nota demuestra que la letalidad en nuestro país se ha mantenido estable en las últimas semanas, pese al aumento sostenido en la cantidad de casos. El 1 de abril se calculó una letalidad de 0,5%. Ese día se reportaron 3.301 casos y 16 fallecidos. La tasa subió lentamente durante el mes hasta llegar a 1,4% hace una semana. Este martes el gobierno reportó 22.016 infectados y 275 fallecimientos. La letalidad cayó a 1,2%.

El infectólogo Rodrigo Blamey, de la Clínica Las Condes, dice que hay dos factores que explican la baja letalidad chilena: el segmento de la población que está siendo afectado (la mayoría de los casos son menores de 60 años) y la capacidad de nuestro sistema sanitario, que hasta este momento no ha sido sobrepasado.

"La población de adultos mayores ha estado un poquito al margen de la epidemia. Esperemos que esto siga manteniéndose así, porque tenemos situaciones muy preocupantes de algunos brotes en hogares de ancianos. Hay que tomar medidas para que la mayoría de los infectados sea gente joven. Hay que resguardar a los ancianos, porque ellos fallecen más", ilustra.

Los datos le dan la razón al doctor Blamey: el 69% de los fallecidos por coronavirus en nuestro país son mayores de 70 años.

"Italia y España tuvieron letalidades muy altas porque sus sistemas sanitarios se vieron sobrepasados. No tenían camas críticas para atender las necesidades de la población", agrega.

La epidemióloga Marisa Torres, del Departamento de Salud Pública de la Universidad Católica, aporta otra mirada: el buen trabajo de los médicos chilenos a la hora de atender los casos más graves. La doctora cuenta que sus colegas, sobre todo los que trabajan en la UCI, estudian a diario los últimos avances de la enfermedad, intercambian sus experiencias con sus pares y estandarizan los protocolos en jornadas de capacitación virtuales.

"Por ejemplo, en los cursos de capacitación se menciona que la persona que tiene que intubar a un paciente que necesita un ventilador mecánico, debe ser el especialista de mayor experiencia. No el novato que suele hacerlo para aprender con estos pacientes. El tratamiento, sobre todo en los casos que pueden acabar en la muerte, ha sido con mucho criterio", agrega.

La doctora Torres también explica que el aumento de la capacidad diagnóstica (se han hecho 222.095 tests PCR) y los cambios en la definición de caso (ya no es necesario tener fiebre para hacerse el examen) han permitido detectar a personas con pocos síntomas y vigilar a sus contactos estrechos. Precisa que esto es fundamental para seguir de cerca el avance de la epidemia y reducir la propagación del virus.

Ambos doctores advierten que por ningún motivo hay que bajar la guardia ahora que la letalidad bordea el 1%. La epidemióloga Torres explica que la tasa actual corresponde a los infectados por la primera ola de contagio, que estuvo dominada por la importación del virus desde el extranjero. Hoy el escenario es distinto: la infección está diseminada en las comunas con mayor hacinamiento y pobreza. Es probable que la tasa suba durante mayo, agrega.

"Hoy, la gran preocupación es que el virus se está empezando a manifestar en territorios donde vemos más campamentos, cárceles u hogares de adultos mayores. Necesitamos un esfuerzo mayor para hacer vigilancia epidemiológica activa: detectar los casos índices, aislarlos y manejar cuarentena en los contactos", asegura la doctora Torres.

El infectólogo Blamey complementa: "Si mantenemos el número de casos nuevos que hemos tenido en los últimos cinco días (sobre mil) es muy probable que nuestro sistema sanitario sea desbordado en las próximas semanas. Las camas críticas de la Región Metropolitana están muy cerca de coparse. Por eso es importante que la gente se tome en serio las medidas de distanciamiento y cuarentena".

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