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Pablo Ramos llegó con lo puesto a Buenos Aires: "Me traje sólo dos camisas"

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Pablo Ramos llegó con lo puesto a Buenos Aires
Pablo Ramos dice que su clóset no es abundante y más allá de cierta predilección por las camisas hawaianas, salir de shopping no es lo suyo. "Tengo un clóset chico. No tenía mucha ropa, pero gran parte de la que dejé en Europa era la regalona. En algún minuto tendré que ir a buscarla o me la enviarán", asegura el periodista, que este lunes partió un nuevo desafío como conductor de SportsCenter Chile junto a Grace Lazcano y Claudio Alfaro, en Buenos Aires.

Dejó su vida en Barcelona, donde trabajaba en la transmisión de la Champions League por Facebook y era corresponsal de TVN. Allá estuvo un año y medio. Compartía casa con el periodista Maks Cárdenas. "Apenas le conté a Maks que me iba, él altiro ordenó mis cosas, las dejó en maletas y cajas, y la pieza quedó libre. Me va a reemplazar rápido", cuenta, entre risas.

En ese año y medio tomó tantos vuelos que perdió la cuenta, aunque dice que una sola vez se quedó dormido. Su vida era la de un patiperro. "Una vez estaba en Estocolmo reporteando el caso de este abuelo chileno que fue a rescatar a sus nietos a Siria y Estocolmo es súper caro, un hotel era impagable para esos días. Me fui a un hostal y terminé armando mi nota a las dos de la mañana, en una pieza para ocho personas junto a tres tipos roncando. Parecía que había un tractor dentro de la pieza", relata el profesional oriundo de San Vicente de Tagua Tagua.

Ramos se fue con un contrato de un año a Buenos Aires. Todo se concretó muy rápido, cuenta. "Yo tenía pasajes comprados para viajar a Chile a pasar las fiestas de fin de año, con la idea de regresar a Europa, pero no volví más. Justamente en esa fecha me contactaron de ESPN con el nuevo proyecto de hacer el SportsCenter Chile por primera vez", dice el reportero de 30 años, que ahora trabajará de lunes a viernes en el programa que va en tres ediciones (1300, 18.45 y 22.00 horas).

-¿Por qué dejó Barcelona?
-Dejar Europa no fue fácil. Lo que estaba haciendo es lo que siempre quise hacer, viendo a los mejores jugadores del mundo, fue la mejor experiencia de mi vida por lejos. Pero SportsCenter es un proyecto fascinante, es el programa insignia de ESPN. Me sedujo tanto esto que dejé el sueño de mi vida. Estoy convencido de que este noticiario va a aportar mucho al medio deportivo del país.

-¿Se conocían con Grace Lazcano y Claudio Alfaro?
-Con Grace nos conocíamos, habíamos reporteado juntos. Con Claudio había compartido en la Copa América, en Brasil, el año pasado. Acá todos han sido muy amables, nos han abierto las puertas. El día que llegué me encontré con Miguel Simon, el mejor relator de Latinoamérica y me dijo: "Todo lo que quieras, no dudes en decirme" ".

-¿Dejó su PlayStation o algún amor en Barcelona?
-En Barcelona tenía mis cosas, pero estaba constantemente viajando por Europa. Allá dejé mi ropa regalona de invierno, un par de trajes, mi computador. También soy aficionado a las fotos y dejé mi cámara reflex, la voy a extrañar. Pero no tengo PlayStation y estoy soltero.

-¿Y cómo lo hará para vestirse durante estos días?
-Me traje sólo dos camisas de trabajo, por si acaso, si se concretaba esto y pasó. Ahora me voy a tener que comprar más ropa. Soy súper malo para salir de compras. Estos días para entrar al estudio ya ocupé una camisa y me queda otra. Lo que sí me traje fueron mis camisas regalonas, pero para salir, con tucanes y esos motivos. En Barcelona una parte de mi clóset la compartía con Maks, donde dejábamos las chaquetas.

Pablo estará viviendo todo enero en un hotel en el barrio de Retiro, al este de Buenos Aires. Los estudios de ESPN quedan en San Isidro, al norte de la ciudad. El canal, que va por ESPN 2, este mes sumará en su parrilla ESPN FC y ESPN Radio.

-¿Echaba de menos Chile?
-Yo me fui de mi casa en San Vicente de Tagua Tagua a los 18 años y ya estaba acostumbrado a vivir solo hace mucho tiempo. Obviamente uno de los factores es estar cerca de Chile. Yo siempre hago el cálculo de que me demoraba dos horas de Santiago a San Vicente en bus y ahora me demoro dos horas desde Buenos Aires a Santiago en avión. Va a ser como volver a casa. Esa estabilidad la puedo encontrar acá, de una casa permanente. En Europa siempre me estaba moviendo.

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