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Mago Jiménez regresó a Chile y firmó por Palestino

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Mago Jiménez regresó a Chile y firmó por Palestino
Luis Jiménez llegó temprano a La Cisterna, en compañía de su hijo Jesús (3) y su hermano y representante Jorge. Un peluquero asiduo al club le dio un último retoque en el camarín y el Mago también aprovechó de cambiarse de ropa para su presentación como refuerzo de Palestino.

Guardó sus bombachos blancos y polera del mismo color para calzarse un pantalón de tela negro, zapatos oscuros y un coqueto chaleco rojo. Minutos antes de iniciar la conferencia apareció su esposa María José López, quien se sentó como una periodista más.

"Cuando me fui de Palestino (junio) las puertas quedaron abiertas para volver. Siempre fue mi primera opción", comentó con su característica y amplia sonrisa.

Las primeras consultas apuntaron, obviamente, al episodio que vivió a mediados de septiembre en Arabia Saudita, mientras defendía la camiseta de Al-Ittihad: amenazas de muerte redes sociales.

"Las amenazas fueron mensajes que recibió mi esposa. Obviamente molestan y tomaremos las medidas correspondientes", comentó el Mago un día después de incidente. La Coté, de hecho, cerró su cuenta de Instagram durante un tiempo, pero lo abrió luego de que se fueron de Arabia Saudita.

En su presentación oficial, Jiménez tampoco quiso profundizar mucho sobre el tema. "Son situaciones que pueden pasar. Fue algo extra-futbolístico. Pero a esta altura de mi carrera tengo otras prioridades, como el bienestar de mi familia o la ambición deportiva por sobre los beneficios económicos", dijo.

¿Puede contar qué decían esas amenazas?
Prefiero no seguir dándole vueltas. No fue algo normal para nosotros y a estas alturas de mi vida y carrera no quise exponer a mi familia. Era mejor venirse.

¿Usted acostumbra a leer los comentarios que le mandan en redes sociales?
Yo no soy muy amante de las redes sociales, de hecho sólo tengo Instagram y porque la Jose me creó la cuenta. Hay gente que las usa para tirar buena onda y otra que la usa para desahogarse. No sé si tendrán problemas en la casa o qué pero no las usan con el sentido que deberían. Uno está expuesto a las críticas como futbolista, pero esto fue algo diferente.

¿Qué rescata de su paso por Arabia Saudita?
Hubo cosas positivas, sobre todo en lo deportivo. Era un club grande, que peleaba el título, además significaba trabajar con José Luis Sierra (técnico). Estaba Carlos Villanueva en el equipo, mi compadre y gran amigo. Todo era óptimo. Por eso decidí ir. Tal vez si el Coto Sierra no hubiese sido el entrenador, no iba, pero ya está, no me arrepiento. Además, el club se portó bien conmigo durante esta situación tan incómoda y los hinchas también se acercaron para apoyarme y dejar claro que lo de las amenazas no era el sentir de todos.

¿Qué sintió al reencontrarse con Villanueva?
Espectacular. Vivíamos a tres casas, nuestros hijos jugaban, íbamos a entrenar juntos todos los días. Sirvió para unir más nuestra amistad. Me dio pena dejarlo cuando me fui.

¿Pensó en retirarse después de esta situación?
Necesitaba un break y nos tomamos unas mini vacaciones en las Islas Maldivas. Pero por mi cabeza nunca pasó el retiro. Sirvió para cambiar el chip y disfrutar en familia. También para volver con las pilas cargadas. Pensé que regresar a Chile sería un buen cambio para todos: las niñas volverían al colegio, la Jose podría retomar sus proyectos y yo aportar lo mío en el fútbol.

¿Ya está totalmente instalado en Chile?
Me falta afinar algunos detalles, he pasado en reuniones y trámites desde que llegamos. Pero al menos ya solucioné el colegio de las niñas. Vuelven a clases el lunes, al mismo colegio que estaban antes. Las dejaron terminar el año así es que están felices.

¿Sus compañeros en Palestino ya le dieron la bienvenida?
Pude saludarlos a la pasada, no más porque venían saliendo del entrenamiento cuando empezó mi presentación. El próximo lunes vuelvo a entrenar y ahí nos pondremos al día. Y seguramente pondré la casa pronto para que nos juntemos con los muchachos.

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