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Médicos venezolanos son cada vez más importantes en zonas extremas y en hospitales de mediana complejidad
“A veces uno siente que los médicos extranjeros dedican más tiempo a uno, que un chileno. Los venezolanos preguntan cómo vive, cómo está. A uno lo miran, lo revisan. A veces el médico chileno ni habla, mira su recetario mientras uno le explica, y al recetar ni siquiera explica para qué son los remedios”.

Así describe Gaby de Freittas Sandoval, presidenta del Club de Adultos Mayores “Renacer” de Puerto Natales, la cada vez mayor relevancia que tiene el trabajo de esos facultativos extranjeros en zonas extremas y en hospitales de mediana complejidad.

En el hospital de esa localidad, 12 de los 15 médicos extranjeros que atienden son venezolanos. Mientras que en el hospital de Porvenir hay 10 facultativos y uno de ellos es de esa nacionalidad; en el Hospital Clínico de Magallanes, en la capital Punta Arenas, de los 185 especialistas, seis son venezolanos.

Cifras que también refuerzan registros del Ministerio de Salud: en 2014 había 96 facultativos de esa procedencia ejerciendo y en cuatro años su presencia aumentó en casi 26 veces, al bordear los 2.500 profesionales.

Su presencia abarca gestión clínica médica, cirugía mayor ambulatoria, policlínicos, y entre las especialidades hay internistas, endocrinólogos, otorrinos, infectólogos, gastroenterólogos y cardiólogos, además de expertos en enfermedades respiratorias. Incluso hay cirujanos plásticos.

Cirugías

En Arica, Naysla Lillo (40), ingeniera civil y físico-laboratorista, ha lidiado con accidentes de tránsito y con una invasiva enfermedad que la ha obligado a someterse a numerosos tratamientos, con efectos secundarios.

“En Oncología (del Hospital Regional) un comité de médicos resolvió que mi caso lo viera el único cirujano plástico que trabaja acá (venezolano). Desde enero he sido operada dos veces (...) Tengo una tercera operación pendiente. No puedo estar más agradecida por su profesionalismo, preocupación y los buenos resultados que he tenido”, sostiene.

El Servicio de Salud local informó que de los 210 profesionales del recinto asistencial 18 son médicos venezolanos. Diez de ellos fueron contratados en 2017 y los ocho restantes, en 2018.

Adaptación

Algunos ya tienen experiencias de trabajo y de vida en varias regiones. “La afición por comer pan es lo que más me llama la atención, como también la costumbre por la comida”, opina el venezolano Rafael Bruzual, a quien también impactó el frío. Actualmente es uno de los tres facultativos que atienden en el Centro de Salud Familiar (Cesfam) de Puerto Natales. El profesional llegó a Chile en 2017 y antes de Magallanes trabajó en el Cesfam de Tierra Amarilla y en la posta de Los Loros. Estos dos últimos, ubicados en la Región de Atacama.

La presencia de los médicos venezolanos también se nota en el Hospital de Calama, donde más de la mitad de sus especialistas son del país caribeño. “Lo más difícil ha sido el clima. Mucho frío en las noches y en las mañanas. Es una zona de altas temperaturas por momentos, con un clima muy seco, muy distinto del que provenimos, donde la humedad promedio es de 80%”, cuenta la dermatóloga Lidia Gómez.

Una experiencia similar comparte el pediatra Luis Blohm, que llegó el 4 de marzo de 2017 a Santiago y se radicó en Iquique: “Mis colegas en Venezuela no tienen insumos para atender. Acá, paciente que ingresa a la unidad tiene asegurados los insumos”.

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